En Aranjuez, un barrio de la comuna 4 de Medellín, Ale Vanegas encontró un espacio donde la diversidad no solo se respira, sino que se vive. Psicólogo de 28 años y nacido en Cali, Ale llegó a Medellín en busca de oportunidades, como tantos otros. Sin embargo, lo que encontró fue mucho más que eso: descubrió un refugio donde podía ser auténticamente quien es, sin miedo, en una sociedad que aún lucha por comprender lo que significa ser diverso.

Desde joven, Ale sabía que era diferente, siempre atraído por los hombres y al principio identificado como un hombre gay. Sin embargo, fue en Medellín, específicamente en un diplomado sobre género, en la Mesa Diversa de la Comuna 4, donde su identidad empezó a tomar forma.

“En este diplomado conocí a Dani García, una profesora que habló sobre las identidades no binarias y me di cuenta que la categoría de hombre o mujer implica unas cargas sociales y yo no me siento con esas cargas, entonces lo que hago es una apuesta política de decir no mira, simplemente soy una persona. Fue ahí que sentí por primera vez que encajaba en algo” Señala.

Sin embargo, este viaje de autoconocimiento ha traído consigo muchos desafíos. Uno de los más grandes ha sido el lenguaje. Explicar lo que significa ser no binario, y cómo se diferencia de la orientación sexual, ha sido un reto constante. “Otro reto ha sido la utilización de los pronombres, no siempre es terminar las palabras con la “e” porque también se vulgariza el lenguaje, pero si se trata de utilizar palabras más neutras.”

En medio de esta lucha, Ale ha encontrado apoyo en su grupo de tejido, un colectivo llamado «Sándalo Tejido», que nació de manera espontánea cuando un amigo le pidió que le enseñara a tejer.

Lo que comenzó como una simple actividad creativa pronto se convirtió en un espacio de diálogo profundo. A través del tejido, surgieron conversaciones sobre salud mental, violencia y los retos de ser una persona diversa en una sociedad que aún no comprende del todo estas realidades.

Para Ale, el activismo no es solo una lucha por los derechos, es una forma de ser auténtico y de abrir camino para que otros también puedan serlo. “Lo que no se nombra, no existe”.

Este producto es realizado con recursos públicos priorizados por habitantes de la comuna 4 Aranjuez, a través del Programa de Planeación de Desarrollo Local y Presupuesto Participativo del Distrito de Medellín.