En una pequeña plazoleta, un punto crucial y lleno de espíritu de la Comuna 4 de Medellín, se encuentra un espacio que trasciende las simples tijeras de una barbería tradicional. Martín Emilio Cortés, un apasionado barbero con 21 años de experiencia, encontró en su oficio una poderosa herramienta de transformación social. A través de su proyecto Barber Art, ha creado un laboratorio social que se ha consolidado como un mecanismo de resistencia en el barrio de Moravia.

«Nosotros somos nuestras memorias», dice Martín mientras observa a los jóvenes que lo acompañan en esta travesía. Ocho chicos son los que están a su lado, pero a lo largo de estos años ha trabajado con más de 150 jóvenes de la comuna, lugares aledaños y hasta extranjeros.

Martín, más que un barbero, se ha convertido en un interlocutor entre la comunidad y los procesos sociales que afectan a su comunidad. “El concepto de Una Historia por un Corte es la esencia de este laboratorio social. Cada corte de cabello es una oportunidad para generar diálogo, para reflexionar sobre el territorio, los recursos y las problemáticas sociales” Señala Martín.

Este proyecto investigativo tiene tres fases: leer, entender e intervenir. La primera es donde los catálogos de cortes sirven como una excusa para dinamizar la conversación entre el barbero y el cliente. Uno de sus catálogos tiene cortes inspirados en la topografía colombiana como: Minería, Valle, Montaña, Represa, Páramos, entre otros.

La segunda fase es «entender» que es una historia por un corte. “Es la parte intermedia de nuestra idea investigativa. Nosotros como interlocutores podemos registrar la memoria y el territorio y lo hacemos bajo un sistema de trueque. Muchos de los clientes que llegan a la carpa son migrantes, desplazados o personas en situaciones difíciles que no siempre tienen dinero para pagar por un corte”, comenta.

Finalmente, «intervenir» se trata de cómo esta información se traduce en acciones concretas. Los mapas comunitarios, por ejemplo, y los códigos QR que identifican los diferentes proyectos territoriales son una de las formas en que Barber Art materializa estas historias, transformando el territorio en una plataforma de turismo comunitario.

Lo que comenzó como una pasión por la barbería, se ha convertido en un proyecto de transformación social. Barber Art no es solo una barbería en Moravia, es un testimonio vivo de cómo el arte puede construir tejido social.

Este producto es realizado con recursos públicos priorizados por habitantes de la comuna 4 Aranjuez, a través del Programa de Planeación de Desarrollo Local y Presupuesto Participativo del Distrito de Medellín.